Publicado: 28 de Enero de 2019

Piel mixta, grasa, seca, sensible o normal; la piel del rostro se puede clasificar en distintos tipos de piel. El paso de los años o la acción de factores externos como la luz solar, las influencias ambientales (como el aire seco), determinadas enfermedades (por ejemplo la diabetes), los cambios hormonales (como la contracepción hormonal, la pubertad o el ciclo menstrual) y ciertos medicamentos pueden alterar nuestra piel. 

Conocer tu tipo de piel te puede ayudar a cuidar el rostro con los productos más adecuados. Los cosméticos y cremas para el cuidado facial deben seleccionarse en función de la naturaleza de la piel y la edad, pues puede sufrir alteraciones o cambios con el paso del tiempo. Un cuidado correcto te permite proteger la piel de las influencias ambientales y la luz UV y, por tanto, también del envejecimiento prematuro. Además, proporciona el nivel de humedad que tu piel necesita.